Casa Ibiza es una vivienda de vacaciones inspirada en la esencia de Ibiza, donde la sencillez se convierte en el mayor lujo. El proyecto toma como referencia la arquitectura payesa tradicional, reinterpretada desde una mirada contemporánea, para dar forma a un hogar sereno, atemporal y profundamente ligado a su entorno.
Los volúmenes blancos, rotundos y equilibrados, se articulan en torno a un porche central que actúa como corazón de la vivienda. Este espacio, concebido para reunirse, descansar y compartir, organiza la vida diaria y conecta interior y exterior de forma natural. La casa se abre al clima y al paisaje, favoreciendo una forma de habitar pausada y relajada.
Durante el proceso, la vivienda atraviesa su particular fase de transformación. En este estado de “crisálida”, los volúmenes independientes comienzan a definir las zonas más íntimas, mientras un forjado liviano de madera parece flotar entre ellos, conectando los espacios comunes y reforzando la sensación de ligereza. El muro de piedra natural, eje central del proyecto, se impone como elemento estructurador: guía la distribución, aporta carácter y ancla la vivienda a la tierra.
La materialidad es clave para transmitir calma y autenticidad. La piedra natural, la cal y la madera se combinan con una paleta neutra que potencia la luz y refuerza la atmósfera mediterránea. Cada elección está pensada para envejecer con dignidad y acompañar el paso del tiempo.
Hoy, al recorrer Casa Ibiza, resulta fácil imaginar las reuniones de verano bajo el porche, la cocina abierta dialogando con la piscina y las largas sobremesas que darán vida a cada rincón. Una casa concebida no solo como refugio vacacional, sino como un escenario para disfrutar, desconectar y volver a lo esencial.